Existen dos grandes sistemas de estudio: a vueltas y por arrastres. Elegir uno u otro dependerá del propio temario, las circunstancias de ese momento y, especialmente, de nuestra capacidad de planificación.
Cuando comenzamos a estudiar una oposición, hemos oído que hay que organizarse o que hay que establecer un sistema de estudio, pero desconocemos cómo comenzar o qué tipos de sistemas hay.
Siempre he creído que estudiar una oposición no es «simplemente» estudiar todos los días y con un horario determinado. Hay que planificarse y hay que repasar. Tareas que deben estar integradas en nuestra rutina de estudio.
Pero, si nos centramos en el sistema de estudio durante la oposición, hay dos grandes métodos:
1.Sistema de estudio a vueltas:
Es un sistema de estudio durante la oposición que se basa en estudiar un tema tras otro, de manera ordenada y cuando se llega al final, se vuelve a comenzar. Por ejemplo, en el temario de CSACE, tenemos 114 temas de comunes y 52 temas de especialidad. La vuelta finalizaba cuando habías terminado de estudiar los 166 temas. Y una vez que acababas, vuelta a empezar por el tema 1.
La idea de este sistema es que cada vuelta, necesite menos tiempo. La primera vuelta es la más tediosa, ya que hay que «hacerse» los temas y estudiarlos por primera vez (y esto puede demorarse meses y meses). Pero, la segunda y la tercera serán las vueltas «clave», en las que se van adquiriendo los conceptos. De ahí en adelante, ya hay capacidad de relacionar conceptos y de poder cantar con más fluidez.
2.Sistema de estudio por arrastres:
La idea de este sistema de estudio durante la oposición es, durante la semana, estudiar nuevos temas pero repasar los de las semanas previas. Así se va «arrastrando» todo el temario. Este sistema exige una muy buena planificación y organización para ser capaz de estudiar nuevos temas y llevar al día los repasos (que cada semana se incrementará el número de temas?
Y vistos ambos, ¿Cuál elegir o cuál es mejor? pues depende. En mi caso, generalmente, estudiaba a vueltas, pero cuando se aproximaba el examen (tres o cuatro meses antes), llevaba arrastre, porque así me garantizaba llevar «frescos» los temas.




